La Internacionalización de la Empresa
Lunes, 15 Septiembre 
Un buen asesoramiento puede descubrir interesantes oportunidades, beneficios o ahorros o, por el contrario, dejar a la empresa expuesta a contingencias fiscales y comerciales. Por todo ello antes y durante el proceso de internacionalización de la empresa es recomendable rodearse de asesores legales y tributarios de reconocida solvencia profesional y capacidad, a quienes se les debe plantear bien la situación y objetivos y leer con atención sus informes. Si esos informes no convencen o generan dudas, en lugar de descartarlos, es recomendable pedir un “contra diagnóstico” -de nuevo- con un bufete de calidad. Se pueden sufrir interminables y dolorosas inspecciones fiscales en las filiales por no seguir determinada norma local, acuerdos impugnados por no blindarlos adecuadamente, clientes morosos por no seguir unos trámites, impuestos y costes locales no contemplados en el plan de lanzamiento, reestructuraciones sorpresivamente caras o procesos de liquidación anormalmente largos, entre otros muchas incidencias por no haber contado a tiempo con el asesoramiento adecuado. También puede beneficiarse de operaciones e inversiones bien diseñadas que han generado importantes beneficios económicos, fiscales o corporativos.
